miércoles, 15 de agosto de 2012


Dirigentes de UnTER se retiran del Congreso por disertación de funcionarios


Bariloche/Regina (ADN).-Dirigentes de UnTER cuestionaron la presencia y disertación de funcionarios provinciales y nacionales en el Congreso celebrado por el sindicato en Bariloche para debatir la reforma de la Ley de Educación. Piden “guardar la independencia político- partidaria” del gremio y se retiraron del encuentro.Referentes de UnTER de diversas localidades se retiraron del Congreso celebrado en esta ciudad con motivo de debatir y sumar aportes a la reforma de la ley educativa promovida por el Gobierno.
“Consideramos que el sindicato debe guardar independencia político- partidaria de los gobiernos de turno que interfieren en la libertad sindical contemplada en nuestro estatuto”, dijeron los dirigentes a través de un comunicado de prensa.
Los referentes señalaron que rechazan “la lógica de la dirigencia gremial que se dice independiente y democrática, para estar en connivencia con las patronales”.
Agregaron que “para no ser cómplices y convalidar esta acción definida por UnTER Central de fusionar el gremio  con el gobierno, es que un importante grupo de compañeros/as definimos retirarnos de ese ámbito cuando se presenten funcionarios públicos, mostrando de este modo que ésta no es la representación sindical que debemos tener”.
En el encuentro organizado por la conducción de UnTER que lidera Jorge Molina, el gremio diseñó un cronograma de disertaciones y ponencias referidas a la reforma educativa que concluirá esta tarde con un documento final que sería entregado a autoridades de Educación a nivel provincial y nacional. Según el cronograma de actividades en el cierre estaría el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni.
El Congreso comenzó ayer con la presencia de unos 800 docentes de toda la provincia. Entre las disertantes, la secretaria general de CTERA, Stella Maldonado, pidió a los educadores “no dudar” en “apoyar las políticas nacionales y provinciales que van en el sentido de nuestras luchas históricas; de la misma manera en que no aceptemos lo que creemos que no corresponde, y no dejemos de reclamar por lo que aún falta”. (ADN)

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Viva la diferencia entre funcionarios a dedo y de carrera
00:14 15/08/2012
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Cuando hace unos años el entonces presidente del Consejo Provincial de Educación Juan J. Rodríguez (gobierno radical) convocaba a reunión para presentar al director de Comunicación Institucional, todos los presentes nos encontramos con la sorpresa de que el procedimiento comunicacional (cuadernillo de por medio) indicaba que la estrategia de comunicación utilizaría los comités partidarios. Este grave error, que atentaba contra los procedimientos educativos, escolares y de procedimiento institucional, hizo que desde la Unter y desde la vocalía gremial se pidiera no sólo la rectificación sino además la baja del funcionario. Al tiempo dicho funcionario renunció.
Hace unos días los equipos directivos, docentes y/o supervisores de todos los niveles y modalidades asistieron a una definición de características similares a las del gobierno anterior y que tiene el fin último de amordazar, silenciar y sojuzgar a todos los dependientes; desde la óptica de las autoridades ministeriales y de gobierno, no es más que utilizar criterios de épocas nefastas de nuestra historia. Silenciar y castigar. El modelo panóptico horada las conciencias y poco a poco genera autoritarismo y, a la vez, mayor dependencia. Esta nueva decisión del poder ministerial de Educación cierra el círculo iniciado con el decreto gubernamental de que sólo las autoridades partidarias pueden resolver sobre la suspensión de actividades escolares. Lo curioso de esta metodología es que se hace en la estructura de un gobierno democrático y de supuesta defensa de la democracia con mayúscula, es decir, con todos los derechos y las obligaciones a flor de piel, donde la libertad es total y cualquier autoridad tiene la libertad de opinar y debatir sobre los temas que le parezcan, asumiendo, claro está, las responsabilidades de sus dichos y acciones toda vez que las mismas sean contrarias a la verdad y a la realidad. De no ser así, lo que se hace es ejercer el libre derecho de emitir su expresión y hacerlo libremente a los cuatro vientos.
¿Dónde está el problema? De acuerdo con las posiciones que asumen, los gobiernos, al prohibir las expresiones de funcionarios no designados a dedo por el poder político, se ubican en la ilegalidad de creer que por el solo hecho de ser autoridad ministerial pueden hacer lo que quieran y manejar la conciencia de las personas de la manera que les parezca. El error en el cual se ubican estas seudo autoridades es desconocer la responsabilidad civil que les cabe a maestros, profesores, directivos o supervisores por ser éstos garantes de los derechos que les asisten a los alumnos y sus familias y, además, considerar que esa función que cumplen en condiciones indignas deben ser llevadas a cabo bajo la única y exclusiva expresión y autorización de quien detenta el poder partidario.
Es muy grave esta manera de comprender los conceptos de las constituciones provincial y nacional y las leyes que se derivan de ellas. Si hay negligencia o expresiones que faltan a la verdad, existen los procedimientos administrativos y de investigación que las leyes fijan; todo lo demás es autoritarismo, verticalismo y contrario a las más elementales estrategias de enseñanza y de respeto a las personas.
Amputar las ideas y las expresiones es de personas débiles y autoritarias y de aquellas que poco sienten el real deseo de enseñar. Todo se convierte en mentiras cuando se empiezan a utilizar estrategias para cercenar las expresiones. La amputación más dolorosa es la de la dignidad personal en lo más íntimo del yo, en el que se intenta descalificar y cosificar ya que cualquier mensaje que se piense emitir es reinterpretado por la autoridad, que en este modelo parece que es la única que posee la verdad. Esto deteriora el sentimiento de autonomía y de autorrespeto. El modelo tiende a cerrar con la idea de que los responsables escolares perdieron la razón y de que ésta sólo está en la "autoridad superior". Lo grave de esto es que ese proceso antidemocrático se transmite verticalmente y si los responsables escolares no detienen estas aberraciones las consecuencias serán inimaginables pedagógicamente hablando, ya que los modelos se transmiten.
Hace pocos días asistimos a una nueva declamación teórica del ministro de agitar la primavera ensalzando la lucha, las expresiones y el debate de los jóvenes pero, en contrapartida, toda vez que en los últimos tiempos los responsables de esos jóvenes quisieron expresar sus ideas fueron sancionados y callados sistemáticamente por decretos, como éste expresado por el director de Comunicación Institucional del CPE: "Reitero por esta vía que bajo ninguna circunstancia cualquier funcionario de este ministerio está habilitado para hacer declaraciones públicas a los medios de comunicación sin previa autorización del ministro de Educación, profesor Marcelo Mango, o la Dirección de Comunicación Institucional que dirijo".
Para que la escuela enseñe a ser libres, libres deben ser los maestros y sus autoridades. Si se prohíbe la expresión de sus autoridades bajo las diferentes formas a las que estamos asistiendo, el modelo no es la inclusión ni la incorporación de derechos, es parte de un modismo que permite momentos de tranquilidad y buen pasar económico.
Pretender utilizar a través del poder la disociación entre cuerpo y mente es contradecir brutalmente los principios y derechos que se dicen incorporar en la historia actual; por ello, si se sigue con esta estrategia de ruptura sólo se tenderá a la homogeneización de la palabra y de las ideas.
(*) Profesor. Ex secretario general de Unter